Astruch Sacanera nace de una historia familiar profundamente vinculada a la enseñanza, al acompañamiento y al crecimiento personal. Sus raíces se remontan a 1956, cuando el Sr. Moya puso en marcha un centro de estudios que, con el paso de los años, acompañó a miles de alumnos en su aprendizaje, su preparación y su desarrollo.

Aquel primer proyecto educativo fue creciendo con una mirada cercana, humana y comprometida. Más adelante, la familia abrió un espacio muy especial en la calle Estruch de Barcelona: una tienda llena de libros, velas, tarots, péndulos, cuencos, campanas tibetanas, símbolos y herramientas relacionadas con el conocimiento espiritual, el bienestar y la búsqueda interior.

Pero aquel lugar fue mucho más que una tienda. Fue un punto de encuentro. Un espacio donde las personas se sentían escuchadas, orientadas y acompañadas. Un lugar al que acudir para encontrar respuestas, aprender, compartir inquietudes y descubrir nuevas formas de comprender el mundo interior y simbólico.

De la unión entre formación, experiencia y vocación de servicio nació la idea de crear cursos especializados en distintas áreas del conocimiento esotérico, espiritual y simbólico. Una propuesta que tuvo una gran acogida y que hoy vuelve a tomar vida con una visión renovada: actual, rigurosa, ordenada y cercana.

Un proyecto que recupera un legado

Astruch Sacanera renace como un espacio de unión entre diferentes estudios, saberes y disciplinas. Nuestro propósito es ofrecer una plataforma clara, profesional y accesible, donde cada persona pueda formarse con confianza, sin tener que buscar de un lugar a otro, encontrando en un mismo espacio cursos, orientación y profesionales especializados.

Este proyecto se apoya en una trayectoria educativa con décadas de recorrido y en una historia familiar marcada por la enseñanza, la sensibilidad y el respeto hacia los distintos caminos de crecimiento personal.

Astruch Sacanera cuenta, además, con una referencia documental histórica de especial relevancia: la Orden de 13 de febrero de 1990, publicada en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, núm. 1258, de 21 de febrero de 1990, por la que se autorizó el funcionamiento del centro docente privado de enseñanza a distancia Astruch Sacanera, ubicado en la calle Estruch, 22, de Barcelona. Dicha Orden autorizaba la impartición de diversos cursos dentro del régimen jurídico vigente en aquel momento para centros privados de enseñanza a distancia, dejando constancia de que esas enseñanzas no tenían efectos académicos oficiales ni conducían a titulaciones de validez oficial.

El origen del nombre: Astruc Sacanera

El nombre Astruch Sacanera está unido a la memoria histórica de la calle Estruch de Barcelona y a la figura de Astruc Sacanera, personaje vinculado a la tradición popular medieval de la ciudad.

Según la tradición, Sacanera fue conocido en el siglo XV por sus conocimientos como curandero y por el uso de remedios naturales. En aquella época, la medicina, la astrología, la botánica y las prácticas simbólicas formaban parte de una misma manera de comprender la salud, el equilibrio y la relación entre el ser humano y la naturaleza.

La calle Estruch conserva así una memoria ligada a antiguos oficios, saberes populares y a la llamada magia blanca medieval. Un legado que conecta profundamente con la esencia de este proyecto: recuperar conocimientos, ordenarlos, actualizarlos y ponerlos al servicio de quienes desean aprender con seriedad, respeto y acompañamiento.

Hoy, Astruch Sacanera

Hoy, Astruch Sacanera vuelve con cursos actualizados, profesionales especializados y una clara vocación de acompañamiento.

Nuestro objetivo es ofrecer una formación cercana, cuidada y coherente, capaz de unir tradición y actualidad, conocimiento y experiencia, sensibilidad y estructura.

Astruch Sacanera es un punto de encuentro para quienes desean aprender, profundizar y avanzar con mayor claridad en disciplinas vinculadas al mundo simbólico, espiritual y humano.

Un espacio para estudiar con calma, crecer con criterio y acercarse al conocimiento desde el respeto, la profundidad y la confianza.